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La dieta mediterránea en la prevención del cáncer

El interés sobre el posible efecto beneficioso de la alimentación en los países mediterráneos surgió en los años 1960s al constatar la baja frecuencia de enfermedades del corazón en países del sur de Europa, especialmente en Creta (Grecia), en comparación con otros países europeos y norteamericanos. La dieta mediterránea  se refiere al tipo de dieta tradicional de las regiones próximas al mar Mediterráneo de los países del sur de Europa. Se caracteriza por un elevado consumo de productos de origen vegetal, por utilizar el aceite de oliva como principal fuente de grasa, por el consumo moderado de vino como bebida alcohólica, y por un consumo relativamente bajo de carne y productos lácteos.

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Como se analiza la dieta mediterránea en los estudios nutricionales

La manera habitual es medir la adhesión a la dieta mediterránea, es decir el grado en que la dieta que una persona sigue se acerca o se aleja del patrón teórico de la dieta mediterránea. Aunque hay diversas versiones, uno de los indicadores de adhesión a la dieta mediterránea más utilizados actualmente incluye 9 componentes; 6 corresponden a alimentos de elevado consumo en la dieta mediterránea, 2 corresponden a alimentos de bajo consumo en la dieta mediterránea, y el alcohol, que tiene un consumo moderado en la dieta mediterránea tradicional.

Estos componentes son los siguientes:

   1. elevado consumo de:

  • hortalizas (excluyendo patatas)
  • frutas y frutos secos
  • cereales y alimentos basados en cereales
  • legumbres
  • pescado (excluyendo mariscos y pescado ahumado)
  • aceite de oliva

   2. bajo consumo de:

  • carne (de cualquier tipo)
  • leche y productos lácteos

   3. consumo moderado:

En base al consumo de cada uno de estos componentes, a cada persona se le asigna una puntuación que va de 0 (nula adhesión), a 18 (adhesión absoluta a la dieta mediterránea). Como es de esperar, cuando se aplica este indicador a diversos países, se obtiene un promedio elevado en Grecia (13,4), Italia (12,1) y España (10,4), y una puntuación más baja en países del norte o centro de Europa como Suecia (5,3), Alemania (7,3) y Holanda (6,8).

 

¿Cuáles son los principales efectos sobre la salud de la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea constituye un factor protector de enfermedades cardiovasculares, especialmente de infarto de miocardio. Además las poblaciones con mayor adhesión a la dieta mediterránea tienen menos mortalidad prematura, es decir, en promedio viven más años. En cuanto al cáncer, las razones por las cuales la dieta mediterránea puede ejercer un efecto protector se relacionan con el elevado aporte de fibra, antioxidantes y diversos compuestos bioactivos como los polifenoles, y una menor exposición a grasas saturadas y compuestos potencialmente cancerígenos como las nitrosaminas o hidrocarburos aromáticos policíclicos.

¿Cuáles son los principales cánceres que podemos prevenir siguiendo una dieta mediterránea?

Aunque en algunos estudios se ha observado que en las personas con una mayor adhesión a la dieta mediterránea el riesgo de tener o de morir por cáncer disminuye un 10% aproximadamente, no es seguro que el efecto beneficioso de la dieta mediterránea afecte a todos los cánceres. Los cánceres en los que la adhesión a la dieta mediterránea comporta un efecto protector son los siguientes:

  • colon y recto: disminución de riesgo del 14%
  • cáncer de mama: reducción de riesgo de un 20% aproximadamente, pero sólo para las que tienen un tumor con receptores hormonales positivos
  • cáncer de próstata: reducción de riesgo del 5%

Hay estudios que indican que la dieta mediterránea también podría ejercer alguna protección sobre los cánceres de estómago, cavidad oral, faringe y laringe, pero se necesitan más investigaciones para clarificar y confirmar este efecto.

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Antonio Agudo

Institut Català d’Oncologia

 

 

Información adicional:

http://dietamediterranea.com/

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